Cruzar el Rubicón





Uno de los acontecimientos más importantes de la historia de Roma, fue  cuando un hombre cruzó el curso de un río. En la  medianoche del 11 al 12  de enero del año 49 a.C., Cayo Julio César cruzó el Rubicón.


El río Rubicón.


El Rubicón señalaba el límite entre la Galia Cisalpina e Italia, el  Senado romano, para impedir el paso de tropas procedentes del Norte, declaró sacrílego y parricida a aquel que con una legión o con sólo una cohorte pasara el Rubicón.








Cruzar el Rubicón



La conjura de Catilina permitió la formación de un triumvirato formado por Pompeyo, Craso y César.
A César se le concedió la Galia Cisalpina. Durante nueve años (del 59 al 50 a.C.) Julio César estuvo alejado de Roma, suficiente tiempo para que Cneo Pompeyo Magno fuera nombrado cónsul único en el año 52 a.C. y defensor del Senado tras la muerte de Craso, rompiendo así el triumvirato.


Julio César regresaba a Roma tras su exitosa campaña de conquista de la Galia, mientras en la capital la lucha política entre optimates y populares alcanzaba uno de sus puntos álgidos.
El gran prestigio que gozaba César entre las clases populares a consecuencia de sus victorias militares alentaba el temor de los optimates, de que César tuviera como objetivo tener el control absoluto de Roma y terminara con la República.

Pompeyo, y el Senado, eran conscientes del peligro que representaba César a causa de las riquezas y el poder personal que había ido acumulando durante su mandato en las Galias, esto condujo a forzar al Senado a dar la orden de que César dejará sus tropas al norte del Rubicón, el río que marcaba la frontera entre la Galia Cisalpina e Italia.

Sin embargo, Julio César, a quien el Senado había rehusado nombrarle Cónsul y a quien, por instigación del cónsul Pompeyo, había ordenado dejar el mando y licenciar a sus tropas, decidió marchar sobre Roma para derribar a Pompeyo.





Julio César decidió desobedecer al Senado, y en la medianoche del 12 de enero cruzó el Rubicón con una legión, Anerriphto kybo, “que ruede el dado”, fue la expresión que empleó en aquel momento, si bien Suetonio ennobleció el momento, cambiando aquella expresión propia de un jugador por Jacta alea est.


Aquel gesto dio lugar a una guerra civil, Pompeyo considerando que no era posible enfrentarse a César en Italia, decidió retirarse a Grecia y Oriente. César terminó venciendo y el Senado, le otorgó el título de Dictador Perpetuo.


La expresión "pasar el Rubicón" significa dar un paso decisivo con un gran riesgo.


Vídeo.






Cuando alcanzó a sus cohortes junto al río Rubicón, que era el límite de su provincia, se detuvo un poco y, reflexionando sobre la magnitud de la empresa que proyectaba, se volvió a sus compañeros y dijo: " Todavía ahora podemos retroceder, pero si cruzamos este pequeño puente, todo tendrá que resolverse por la fuerza de las armas" (Suetonio, finales del siglo I d.C.)




Con estas cosas él (César) ha alcanzado tanto poder que hoy la esperanza de resistir está en un solo ciudadano; y yo preferiría que éste no le hubiese dado tantas fuerzas a que ahora tenga que resistir a tan poderoso adversario. (Cicerón, 9 de diciembre, 50 a.C.) 

( Goldsworthy incluye dos textos, de Suetonio y Cicerón, como introducción al capítulo XVII de su libro, El camino hacia el Rubicón. César no habló en sus escritos de este hecho.)



Fuente:
De bello civili, Historia de Roma de S.I. Kovaliov y César de Adrian Goldsworthy.

Imágenes:


Comentarios

  1. Estupenda entrada. Me ha hecho recordar la cantidad de ríos importantes que han sido trascendentales en el transcurso de la historia.

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